Italiano Farmacia on line: comprare cialis senza ricetta, acquistare viagra internet.

Sonjasteckbauer.at

Sonja Maria Steckbauer: “El tratamiento de Cristóbal Colón en la nueva novela histórica:
de la historia a la utopía”. In: Sonja M. Steckbauer (ed.). La novela latinoamericana entre
historia y utopía
. Eichstätt: ZILAS et al. 1999, 50-66. 1
“Creo que allí es el Paraíso Terrenal, adonde no puede llegarnadie salvo por voluntad divina.” (Cristóbal Colón: Relación del Tercer Viaje [1498]) Tomaremos esta famosa cita de Cristóbal Colón extraída de la Relación del Tercer Viaje comopunto de partida para esta presentación, como punto de enfoque entre sus diversas reflexionesy como punto de llegada hacia su final. Cristóbal Colón, al emprender su legendario viaje hacia las Indias, estaba en búsqueda de una utopía, la de un camino más corto y más directo para llegar al Reino del Gran Khan. Alaterrizar en tierra firme no reconoció que no había llegado a las Indias, sino a un continente quemás tarde se iba a llamar América. Para él, el sueño de llegar a un paraíso terrenal se convirtióen realidad. Por medio de la literatura, esta realidad, es decir, las cartas que escribió Cristóbal Colón a los Reyes Católicos, se convierte en ficción. En especial en torno a la celebración de losQuinientos Años del Descubrimiento, varios autores ficcionalizan el personaje de Colón en susnovelas e intertextualizan su legado escrito. A continuación, trataremos de seguir los pasos de Cristóbal Colón a través de la novela histórica. Nuestra meta es mostrar la diferente manera de la que en algunas de ellas se presentala utopía de Colón. Daremos el ejemplo de cinco novelas que tematizan al almirante: El harpay la sombra (1979), de Alejo Carpentier; Vigilia del almirante (1992), de Augusto Roa Bastos;El rostro oculto del almirante (1996), de José Rodolfo Mendoza; Los perros del paraíso (1983),de Abel Posse; Cristóbal Nonato (1987), de Carlos Fuentes. Demostraremos con estos ejemplos,como el personaje histórico real, Cristóbal Colón, se convierte en personaje ficcional utópico.
Cabe subrayar en este lugar que de cada novela sacaremos tan sólo un aspecto interesante paranuestros fines y que por eso no podremos analizar ninguna de ellas en detalle, estandoconsciente de que de esta manera ofreceremos tan sólo una imagen parcial. A lo largo de loscinco capítulos que siguen –equivalentes a las cinco novelas tratadas– nos interesaprimordialmente un tema presentado en ellas: la utopía de Colón. [51] 1. El harpa y la sombra: Colón navegando en un no–tiempo
Con esta novela, el cubano Alejo Carpentier ha logrado escribir una de las primeras y a la vezuna de las más importantes obras atribuidas al subgénero de la nueva novela histórica. En lacontraportada de la edición mexicana se puede leer: No es oficio del poeta el contar las cosas como sucedieron, sino como debieron opudieron haber sucedido. (Carpentier 1979) Esta reflexión será pronto una de las premisas de la nueva novela histórica. Según el propioautor (cf. Velayos Zurdo 1990, 63), Carpentier basa la idea para su novela en una adaptaciónradiofónica de la obra teatral Le Livre de Christophe Colomb de Paul Claudel del año 1929, asícomo en las biografías de Colón escritas por Léon Bloy (1884) y por Antoine F. Roselly de Lorgues (1856). El marco de la obra de Claudel es una procesión en honor al Diario de a bordoy en ella se encuentran dos personajes Cristóbal Colón: el Colón uno llamado "Colomb sur lascène", quien es el personaje histórico, y el Colón dos "sur le proscenium" (Claudel 1958, 12 etpassim), un Colón contemporáneo quien puede recontemplar sus actos y hasta discutirlos en laescena con el Colón uno desde un punto de vista actual.
Mientras que Marga Graf en su artículo "Christoph Kolumbus – Realität und Fiktion" (1992) compara el Colón presentado en la obra de Alejo Carpentier con el Cristóbal Colón talcomo lo conocemos en la historiografía de su tiempo y en la actual, nos parece más importantepara nuestros fines subrayar la idea de la intemporalidad de este personaje. En su novela, AlejoCarpentier retoma la idea de Claudel de un Colón que vive en un tiempo no determinado y laelabora en la tercera parte de su obra en la cual aparecen y discuten sobre la vida de Colónpersonajes de los cinco siglos pasados a fin de decidir su canonización. Aquí, el mismo Colónestá presente como "Invisible" (cf. Herlinghaus 1992), no puede interferir directamente en ladiscusión, sino que participa dirigiéndose al lector en forma de comentarios imperceptibles aloído, escritos entre comillas. De esta manera, Carpentier nos permite comparar la percepción deColón a través del tiempo y desde diversas perspectivas. En los murmullos de Colónencontramos en parte la opinión del propio autor. Los diálogos entre diferentes personas acercade la canonización de Colón no carecen de ironía –lo cual le da al autor más lugar para críticasdirigidas hacia la historiografía, la iglesia católica etc.–, como lo comprueba el siguienteejemplo: [52] “¿Cómo ve usted la causa de Colón?" –preguntó el seminarista. –"Mal. En la timba quetienen los alabarderos suizos en su cuerpo de guardia, las apuestas a favor de Colónestán, hoy en la mañana, a una contra cinco." –"Sentiría que fuese rechazado" –dijo eljoven. –"¿Porque apostaste por él?" –"No. Porque no tenemos un solo santo marinero.
[.] La gente de mar no tiene un patrón que haya sido de su oficio. Pescadores, muchos–empezándose por los del Lago Tiberiades. Pero marinero de verdad, de agua salada,ninguno." [.] Ambos empezaron a revolver tarjeteros y papeles. Y el Invisible, porencima de sus hombros, vio aparecer nombres y más nombres –[.]– de santosinvocados por la gente marina en sus tempestades, calamidades y malandanzas; [.]–"Conclusión: Pío IX estaba en lo cierto. Necesitamos un San Cristóbal Colón.”(Carpentier 1979, 136–138) Al liberar a Colón de cualquier fijación temporal, Carpentier le permite tanto a su protagonistacomo al lector re–pensar la historia. El estilo carnevalesco de la obra, repito, resalta este efecto.
Carpentier [.] evidentemente consulta e incorpora numerosos datos tomados de lahistoria, pero disponiéndolos a su manera y aprovechando siempre que puede las zonasoscuras de la historiografía para imaginar libremente lo que pudo ocurrir en determinadoperíodo del que nos ha llegado escasa documentación. (Velayos Zurdo 1990, 65) Durante el Tribunal de Santificación, uno de los dos historiógrafos arriba mencionados, LéonBloy, se convierte en su más ardiente defensor, mientras que el otro, Roselly de Lorgues, nopuede participar por haber "muerto pocos años antes" (Carpentier 1979, 140) –contemporáneoslos dos, en realidad, del siglo XIX. Esta liberación temporal del personaje también destaca lapresencia de Colón a través de los siglos: fue discutido desde Las Casas hasta Marx2, comoveremos en la siguiente discusión acerca de la esclavización de los indios por parte de Colón: “Y pido a la venia del Tribunal para hacer comparecer a Fray Bartolomé de Las Casas, como testigo a cargo." (–"Me jodí –gime el Invisible–: Ahora sí que me jodí.") y entra yael dominico, calvo ascético, fruncido el ceño, [53] con todas las trazas de un monje deZurbarán, aforando el Tribunal con mirada sombría y dura. –"¡Atrabiliario!¡Megalómano! ¡Embustero!" –grita Léon Bloy en el colmo de la ira. (ibíd., 146) Al final de la obra de Claudel, muere Colón. Y la Reina Isabel, quien se halla en el Paraíso dela Idea –algo como un cielo– reza para que él también pueda entrar, ya que no pudo ingresar alparaíso terrenal. En la novela de Carpentier, la Postulación para Beato le es denegada, porconcubinato, por tener un hijo ilegítimo con Beatriz y por comercio con esclavos indios. Sinembargo, después de haber salido del Tribunal y de haber hablado con el otro gran marinerogenovés, Andrea Doria, en la Plaza de San Pedro, Colón el Invisible por fin puede estartranquilo. Las muchas voces de los tiempos que discutieron sobre su vida, han ido callando.
2. Vigilia del almirante: Colón navegando en un no–lugar
En un breve ensayo anterior a su novela Vigilia del almirante, el paraguayo Augusto Roa Bastosdiserta sobre el tema de la utopía explicando el término de la "utopía concreta" al dar lasiguiente explicación: A esta suerte de utopías pertenece el descubrimiento de América: un hecho sin parangónen los anales de este milenario, que vino a transformar radicalmente, a escala planetaria,la cosmovisión vigente hasta entonces y a demostrar la verdad de la concreta ‘utopía’copernicana [.]. (Roa Bastos 1989, 166) Pocos años después convertirá el agente de esta utopía en protagonista de una novela, avisandoen el prólogo que: Este es un relato de ficción impura, o mixta, oscilante entre la realidad de la fábula y lafábula de la historia. Su visión y cosmovisión son las de un mestizo de ‘dos mundos’, dedos historias que se contradicen y se niegan. (Roa Bastos 1992, 11) Es ampliamente sabido que Colón descubrió un nuevo mundo sin jamás enterarse de haberlodescubierto. Está claro también que tanto él como los cronistas de su época y posteriores a ellasolían comparar todo lo nuevo con algo similar en el mundo ya conocido. De esta manera,Cristóbal Colón creó su propio mundo dentro de un nuevo mundo no–reconocido como tal. [54] Esta actitud lo asemeja a Don Quijote y lo convierte en el primer caballero andante –siendo en realidad un "caballero navegante"– en la utopía concreta de América. La obra deCervantes representa una de las fuentes intertextuales más solicitadas en las nuevas novelashistóricas, por ejemplo, la encontramos también con frecuencia en la obra de Carlos Fuentes yde Alejo Carpentier, donde él mismo se autodenomina: "¿y qué fui yo, si no un AndanteCaballero del Mar?" ( Carpentier 1979, 154) Pero, pocas veces los dos protagonistas secomparan entre sí tan directamente como en la siguiente cita tomada de la Vigilia delalmirante:3 Este Quijote [se refiere a Colón] no es honrado como el Otro. Derriba molinos de vientoa nombre y por cuenta de otros. (Roa Bastos 1992, 200)El Caballero de la Triste Figura pudo tal vez ser imitado un siglo antes por el CaballeroNavegante y ser éste su más notable antecesor. Sólo que lo hizo al revés y se convirtióen su polo opuesto. Le faltó la grandeza de alma que el otro tenía. (ibíd., 205) En la novela de Augusto Roa Bastos el Colón quijotesco es un caballero de la triste figura,navegando en una utopía, en un no–lugar. En el escenario de la novela aparece acentuada esaimpresión: la mayor parte de ella consiste en la narración de Colón desde su nao Santa María;los últimos capítulos constituyen reflexiones desde su lecho de muerte.
Poco antes de fallecer, el Almirante "hace la cuenta grande, la de 500 años" (ibíd., 384), y recupera algo de su honor o dignidad renunciando a todos sus títulos y tierras adquiridosdurante su vida. Al morir, le acompañan el Ama y la Sobrina, una última vez a la manera quijotesca.
Tal como en la novela anteriormente citada, la Vigilia del almirante también se libera decualquier ubicación temporal. El narrador –"Cuenta el Almirante" (ibíd., 13)– cita eintertextualiza nombres y obras posteriores a su época y reflexiona sobre el tiempo de lasiguiente manera: Sólo mirándolas del revés se ven bien las cosas de este mundo, diría después con graciael Gracián. Sólo avanzando hacia atrás se puede llegar al futuro. El tiempo también esesférico. No se debe deleznar lo deleznable. (ibíd., 15) [55] Para Augusto Roa Bastos es importante caminar "el camino inverso de la historia", ir "del futuroal pasado"4. Debido a este interés histórico crítico, el tono en esta novela es bastante pesimista.
Al final de ella, el lector se queda confrontado con un Colón descontento con su vida y con unahistoriografía abierta a cambiarla: Pido cuan encarecidamente ser pueda perdón a los historiadores y Cides HametesBenengelis de la vera historia que mi vida tener pueda. A mí sólo me tocó vivirla. Aellos, les tocará revivirla, que es la parte más engorrosa y difícil de la obsesión de narrar.
(ibíd., 383) 3. El rostro oculto del almirante: Colón desarraigado
En todas las épocas pasadas, se ha discutido la verdadera procedencia de Cristóbal Colón.5 Sifue genovés o no, hijo de tejedor o marinero, judío o cristiano; su origen tiene siempre algoenigmático, su cara es El rostro oculto del almirante por la inexistencia de un relato original desu época.6 De esta manera, abre el camino a los historiadores para investigar y a los literatos para inventar su pasado. En estrecha relación con el desconocimiento de su procedencia está el de lamotivación para su gran viaje: ¿Habrá sido su ambición de alcanzar fama, tierra o dinero enprimer lugar? ¿O una profunda convicción católica? Varios científicos están de acuerdo sobre elhecho de que fue una combinación de los dos estímulos, la expansión evangelizadora y el oro,añadiéndose a éstos el espíritu descubridor del marinero (cf., entre otros, Todorov 1987, 13-58).
¿Pero quizá fueron unas fuerzas supranaturales que nunca se reconocieron hasta que seinventaron medio milenio más tarde en la nueva novela histórica? El rostro oculto del almirante, es decir su origen y su motivación, están entre otros re–inventados en la novela del mismo título escrita por el venezolano José Rodolfo Mendoza.7Al principio de la novela su proveniencia parece clara y simple: hijo de un marinero genovés,desde niño su único deseo era el salir al [56] mar. Pero a la vez, nos presenta motivos máscomplicados para emprender este viaje: desde joven, entra en una comunicación telepática conalgún ser supranatural (cf. Mendoza 1996, 17), lo llaman voces desde el pasado y desde el futuro(cf. ibíd., 125), descubre que es un elegido de los vikingos para cruzar el Atlántico. También enla novela antes mencionada, la Vigilia del almirante, Colón se ve como elegido, mas en esaocasión como elegido de Dios, como nuevo Jesús (cf. Roa Bastos 1992, 108), aunque los cronistas se preguntan por la "velada y misteriosa presencia del Piloto anónimo precursor" (ibíd.,63) del almirante. El hecho de descubrir su verdadero pasado obliga al Colón de Mendoza a cambiar su Siempre he sido amante de lo esotérico, de lo extraño, de aquello que no encuentraexplicación lógica pero que es tan real como un buen cálculo de astrolabio. Digamos unarevelación de su pasado que le obliga a actuar, o a cambiar su futuro Capitán Colón.
(Mendoza 1996, 126) Tal como en la novela de Abel Posse, Mendoza presenta a Colón en su obra como un personajemisterioso y místico. La falta de certeza sobre el pasado de Cristóbal Colón abre las puertas ainnumerables posibles invenciones literarias acerca de su vida. A la vez, lo convierte en unapersona desarraigada, una persona sin raíces y sin tumba fija.
4. Los perros del paraíso: Colón en la utopía de un paraíso terrenal
Hemos anticipado al principio de este trabajo que Los perros del paraíso del argentino AbelPosse es la única de las cinco novelas aquí mencionadas en la cual Colón piensa haber llegadoal paraíso terrenal. En 1498, Cristóbal Colón vio el Orinoco el cual lo identificó con uno de los ríos del paraíso y describió la realidad a los Reyes Católicos en una carta de la siguiente manera: Grandes indiçios son estos del Paraíso Terrenal, porqu'el sitio es conforme a la opiniónd'estos sanctos e sacros theólogos. [.].
Y si [el agua] de allí del Paraíso no sale, pareçe aún mayor maravilla, porque no creo quese sepa en el mundo río tan grande y tan fondo. (Colón 1982, 218) Esta realidad, la Relación del Tercer Viaje, se convierte en ficción en la novela de Posse, dondeColón se dirige a la Reina con las siguientes palabras: [57] Narra el Almirante en su carta y la Reina Isabel: "Al Paraíso Terrenal no puede llegarnadie, salvo por voluntad divina" (Posse 1991, 190).
"El Señor hizo el Paraíso Terrenal y en él puso el Arbol de la vida. De él nace una fuentede la que nacen los cuatro ríos principales del Paraíso. ¡Bogamos en este momento en lasaguas de la fuente original!" (ibíd., 191s.) Según Michael Rössner, para el Colón de Posse la llegada al paraíso significa "la presencia realde la utopía" ("Realpräsenz der Utopie"; Rössner 1992b, 57), y explica más abajo que con esose refiere al hecho de que se lleva a cabo la unión de sueño y realidad. Para Colón la llegada al paraíso es como la realización de un sueño, comparándolo con el país de Jauja, en el que "aquí cae una papaya madura, más allá una piña" (ibíd., 201), ydescribiendo a la gente repite las frases ampliamente conocidas –por muchos intertextos– de suDiario de a bordo: —“Luego que amaneció vinieron a la playa muchos de estos hombres, todos de buenaestatura, gente muy fermosa: [.] Ninguno es prieto, tienen más bien el color de loscanarios. [.]" (ibíd., 202) Mientras que en la Vigilia del almirante, éste no tiene nada más que "la visión del ParaísoTerrenal" mediante "la voz agónica del Piloto" (Roa Bastos 1992, 282), en Los perros delparaíso, el protagonista está seguro de haber llegado allí. Se instala bajo el Arbol de la Vida ydicta dos Ordenanzas: primero, la Ordenanza de Desnudez –todos, hasta los frailes, deben andardesnudos; y segundo, la Ordenanza de Estar –todos deben dejar de trabajar. Piensa poderestablecer con esas ordenanzas algo como el Estado –con mayúscula– paradisíaco, un Estadoperfecto tal como lo describió Thomas Morus en la Utopía (1516). Colón se dedica únicamente al "estar" –en el sentido heideggeriano–, mientras que sus compañeros empiezan a sentirse incómodos, descontentos: Esta vez la resistencia fue grande, las protestas casi subversivas. Era más que ladesnudez: era vivir en horas desnudas, quedar cara a cara con la realidad de la existenciasin el refugio de las distracciones habituales. [.]En realidad, el tan elogiado Paraíso era un anti–mundo soso, demasiado desnudo, [.](Posse 1991, 218). [58] Los mismos Colones –con mayúscula–, es decir, los hermanos, los hijos, los primos y lossobrinos de Colón empiezan a maldecir la evidencia paradisíaca. Reconocen que "con todorazonable criterio de marketing" (ibíd.) se podría sacar provecho del paraíso. De esta manera,empiezan a organizarse y se sublevan contra el almirante, destruyendo asimismo el reciéndescubierto paraíso. La novela acaba con la invasión pacífica y silenciosa de los perros delparaíso, unos perros mudos en los cuales sobreviven las almas de sus amos indígenas. Estainvasión se puede ver como victoria a largo plazo de la población autóctona de América y le daal final de la novela un aspecto optimista.8 Y Colón, debido a su comportamiento apático frente a los acontecimientos, se ve forzado a salir de su recién descubierto paraíso. Mientras que a Thomas Morus la Utopía le costará lavida, al protagonista Colón le costará la libertad. Al tener que abandonarlo dice las siguientespalabras en italiano con las que concluye la novela: —Purtroppo c'era il Paradiso.! (Posse 1991, 253) La destrucción del paraíso terrenal en la ficción –tanto como en la realidad de los siglos XV yXVI– lo convierte nuevamente en un no–lugar, en una utopía.
Hasta ahora nos hemos concentrado únicamente en la utopía de un paraíso terrenal en la novela Los perros del paraíso, pero queremos detenernos por lo menos brevemente para echaruna mirada al aspecto historiográfico de la misma. El mismo Posse ha afirmado que "Nuestro[de los escritores latinoamericanos] trabajo necesariamente tenía que usar la historiografía, paraa veces negarla, modificarla, reinterpretarla" (Posse 1992, 254). Y desde la primera página de sunovela realiza esta idea al proponer una pequeña cronología de los años 60 del siglo XV, en lacual mezcla datos correctos con invenciones ficcionales.9 De esta manera, el lector quedaconfundido desde un principio, por no saber si creer en algunas informaciones dadas o dudar detodas y ver el texto entero como pura ficción. El autor lo lleva a "un universo" donde "todas lasverdades son relativas" (Rose 1991, 17) y todas las invenciones son posibles realidades, para queal final llegue a la conclusión de que también la historia –con minúscula– tal como la leemos enla novela de Posse es una posible variante de la verdad histórica. [59] 5. Cristóbal Nonato: Colón navegando en un no–lenguaje
Como último ejemplo queremos hacer algunas reflexiones acerca de una novela que no tiene como tema principal el personaje histórico de Cristóbal Colón, pero que sí trata en su fondo dela utopía de un nuevo mundo mejor, en este caso México. Nos referimos a la novela CristóbalNonato del mexicano Carlos Fuentes.
Resumiremos brevemente el contenido: animados por un concurso convocado por el Gobierno mexicano, una joven pareja decide concebir un hijo, el 6 de enero de 1992, que deberánacer el 12 de octubre del mismo año.10 La mujer, Angeles, una biblioteca viva, es una mezclade virgencita mexicana y Alice in Wonderland (cf. Fuentes 1987, 295). El hombre, Ángel conservador romántico postpunk que pasaba del relajo a la anarquía al sadismodel subdesarrollo para encontrar la utopía de la patria sin mácula: [.] (ibíd., 163) Durante el embarazo, el lector o la lectora conocerá a las familias y a los amigos de la pareja, seenterará de su vida en la Ciudad de México así como de sus viajes por el país, especialmente porla costa del Pacífico. Sin embargo, el verdadero protagonista de la novela es, como lo indica eltítulo, Cristóbal no–nato, un Cristóbal que nacerá justo el día del Quinto Centenario. Perotodavía reposa en el vientre materno desde donde observa el mundo a su alrededor y comunicasus impresiones a su lector/a. Tal como el Colón de Alejo Carpentier, el protagonista y narrador de esta novela también es invisible –por ser embrionario–, pero mientras que el primero se halla invisiblemente en unaesfera temporal de cinco siglos o sea en un no–tiempo, Cristóbal Nonato se halla en una esferaque no tiene lenguaje, en el sentido de que no tiene uno fácilmente comprensible por ser unconglomerado de todos los lenguajes posibles en México. En las novelas de Carpentier y Roa Bastos encontramos también a un protagonista –narrador quien habla una mezcla del español medieval con el español actual, y los dos autoreslogran con este español atemporal subrayar la idea de la inexistencia del tiempo en sus novelas.
Posse retoma la misma idea y va unos pasos más lejos, de manera que mediante un lenguaje [60] enriquecido por anacronías y elipsis, hipérboles y paráfrasis, metáforas y símbolos,sustantivos temáticos y adjetivos metonímicos, un vocabulario chispeante, humorístico,transgresor, plagado de neologismos ingeniosos e irónicos, logra la ruptura de loespacio–temporal. (Almazán/ Ranucci 1993, 327)11 Pero Carlos Fuentes lleva esta idea hasta el extremo. Su protagonista Cristóbal escucha yabsorbe como una esponja las diversas voces del México pasado y contemporáneo. Estas lellegan en una mezcla de español mexicano de diferentes clases sociales, en inglés, porconsiguiente en spanglish, pero también en francés y en nahua –es decir, en una mezclalingüística inexistente y a veces al margen de lo comprensible. Citaremos el ejemplo de unaconversación entre Angel y sus amigos: Ce Akatl !Los barracos de los Babosos Brothers gonna teikover el calpulliDisisdapíts!Marcáteso: no competencia en la magic of the tianguis más que los Immanuel Can'tLa naquiza y la criolliza fazafazOzom! (ibíd., 335)12 En un temprano ensayo sobre La nueva novela hispanoamericana (1969), Fuentes dedica uncapítulo a la creación de "Un nuevo lenguaje", necesario según él en este subgénero literario.
Radical ante su propio pasado, el nuevo escritor latinoamericano emprende una revisióna partir de una evidencia: la falta de un lenguaje. La vieja obligación de la denuncia seconvierte en una elaboración mucho más ardua: la elaboración crítica de todo lo no dichoen nuestra larga historia de mentiras, silencios, retóricas y complicidades académicas.
Inventar un lenguaje es decir todo lo que la historia ha callado. (Fuentes 1996, 30) [61] Su propia obra, y ahí en especial la novela Cristóbal Nonato, representa un excelente ejemplo dela realización de estas reflexiones teóricas. Varios críticos literarios ya han destacado laimportancia del lenguaje en la obra citada así como "la disponibilidad con que el novelista poseey se deja poseer por el lenguaje" (Castañón 1988, 44): La desacralización del lenguaje, como lodescribe Sara Poot Herrera (cf. 1991, 463), es a la vez una desacralización de la historia. Elmensaje de esta obra no está en el contenido, sino en el lenguaje, dice la traductora de la mismaal alemán, Maria Bamberg (cf. 1990, 193). Y el crítico Julio Ortega sigue el mismo camino alafirmar: Colón [está] navegando en lenguaje. De modo que el lenguaje (brillante, abrumador,circulatorio) es aquí un verdadero líquido amniótico y semiótico; la novela, un vientrematerno; y el lector (llamado Elector), un testigo que asiste con humor a la gestación deun relato profundamente humorístico y desaforado (Ortega 1988, 47).
Aunque las alusiones directas al verdadero Cristóbal Colón en esta novela no son tan frecuentescomo en las otras (cf. Fuentes 1987, 148 y 276, por ejemplo), él está presente indirectamente alo largo de más de 500 páginas de la obra al tomar como punto de partida el concurso delGobierno mexicano13 y como punto de llegada el nacimiento después de "cinco sigloscristóforocolonizados" (ibíd., 192). Termina con el nacimiento de Cristóbal, lo cual implica paraél la pérdida de su lengua, así como la pérdida de su memoria o sea de su historia. Por esonecesita al lector a fin de, en el presente, "recordar el pasado y querer el futuro". (Fuentes 1987,562) Para nuestro tema también es interesante que Cristóbal Nonato nacerá en el Océano Pacífico, es decir, que por contraposición [.] al Ilustre Navegante viniendo de nuestro oriente que era su occidente en busca de unoriente que quedaba más lejos, se vuelve ahora hacia el verdadero oriente clásico, elPacífico. (ibíd., 539) Su nacimiento en el Océano Pacífico, cuyo nombre etimológicamente promete la paz, lo lleva ala siguiente utopía: [62] [.] nada es simultáneo y nada es simétrico; por lo menos entonces, nada es lineal,gracias a Dios todos somos observadores circulares y espirales, es nuestro privilegio, eltuyo y el mío, Elector aquí en esta playa de la noche, frente al mar de olas encadenadasdonde flotan los galeones de Manila y las naos de la China que vienen a llevarme a lasiguiente Utopía. (ibíd., 560) En su novela, Carlos Fuentes destruye totalmente la utopía que buscaba el "viejo" CristóbalColón concibiendo un "nuevo" Cristóbal capaz de seguir una nueva utopía: se trata de unCristóbal quien conoce todo el pasado de México aunque lo olvide en el momento de sunacimiento, quien conoce todas las lenguas de México aunque las mezcle hasta hacerlasincomprensibles, quien reúne diferentes culturas y etnias de México perteneciendo, empero, a ninguna de ellas. Es un Cristóbal pacífico y optimista hacia el futuro quien "plantea [.] elredescubrimiento de América como una utopía realizable" (Juan–Navarro 1991–1992, 24).
La utopía de Colón
Acabamos de mostrar el tratamiento de Cristóbal Colón en cinco novelas históricas. En elesbozo de cada una de ellas se mencionaron apenas uno o dos aspectos relevantes y hubieron deomitirse muchos, por ejemplo, los vínculos entre ellas tal como referencias intertextuales.14 Dos son los aspectos básicos que las unen: el histórico–temático, tratando todas de alguna manera de Cristóbal Colón, y el utópico, puesto que siempre presentan a su protagonistahallándose en una utopía –quizá sería más conveniente repetir la palabra "sueño" o "invención"–sea ésta lingüística, temporal o espacial. Conocimos a través de estas novelas a un Colón que notiene raíces y por eso se ofrece a varias procedencias posibles hasta las más extrañas, como enEl rostro oculto del almirante; a un Colón que no tiene tiempo fijo sino que se halla en todos loscinco siglos pasados, especialmente en El arpa y la sombra; y a un Colón quijotesco quiendestruye molinos de viento sin jamás reconocer por donde anda, tal como se nos presenta en laVigilia del almirante. Constataremos, en consecuencia, que el Colón de estas novelas es un "Colón utópico".
En Los perros del paraíso, la única novela sobre Colón en la que éste alcanza llegar al paraíso, a la utopía –su utopía, puesto que ésta puede ser tan [63] personalizada como larealidad– entonces la pierde y es expulsado del mismo. A través de la última novelamencionada, Cristóbal Nonato, el lector reconocerá que sólo después de destruir todas lasutopías existentes y después de olvidar el pasado se puede visualizar un nuevo futuro –connuevas utopías.
Bibliografía:
Aínsa, Fernando. 1993. Utopías del Nuevo Mundo. Actas del Coloquio Internacional praga, 8-10de junio de 1992. Praga: Instituto de Literatura Checa y Universal de la Academia de Cienciasy Departamento de Estudios Iberoamericanos de la Universidad Carolina. Almazán, María Inés; Edgardo Gabriel Ranucci. 1993. Los perros del paraíso, de Abel Posse:una ruptura flagrante del orden espacio–temporal establecido. En: Juana Alcira Arancibia et al.
Literatura como intertextualidad.
IX. Simposio Internacional de Literatura. Buenos Aires:Instituto Literario y Cultural Hispánico, 311-328. Bamberg, Maria. 1990. Cristóbal Nonato/Christoph Ungeborn. En: Ibero-Amerikanisches ArchivN.F. 16, 1, 191-197. Carpentier, Alejo. 1979. El arpa y la sombra. La Habana: Letras Cubanas [ed. mexicana:México, D.F.: Siglo XXI]. Castañón, Adolfo. 1988. Cristóbal Nonato de Carlos Fuentes. En: Vuelta 12, 139, 44-46. Claudel, Paul. 1958 [1929]. Le Livre de Christophe Colomb. En: íd. Théâtre. Paris: Gallimard.
Vol. XIV, 9-72. Colón, Cristóbal. 1985 [1492]. Diario de a bordo. Ed. de Luis Arranz. Madrid: Historia 16. —. 1982. Textos y documentos completos, relaciones de viajes, cartas y memoriales. Ed. deConsuelo Varela. Madrid: Alianza. Fajardo, Diógenes. 1993. La ficcionalización de la historia en Los perros del paraíso. En: VerbaHispánica 3, 47-61. Fuentes, Carlos. 1987. Cristóbal Nonato. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica. —. 1996 [1969]. La nueva novela hispanoamericana. México, D.F.: Joaquín Mortiz. Gil, Juan. 1989. Mitos y utopías del descubrimiento. 3 vols. Madrid: Alianza. Graf, Marga. 1992. Christoph Kolumbus – Realität und Fiktion. Gegenüberstellung anhand derReiseberichte Kolumbus' und Alejo Carpentiers Roman El arpa y la sombra. En: Matzat/ Graf/Rössner 1992, 21-43. Herlinghaus, Hermann. 1992. Cristóbal Colón el Invisible o El arpa y la sombra de AlejoCarpentier. En: Heydenreich 1992, II: 895-909. Heydenreich, Titus (ed.). 1992. Columbus zwischen zwei Welten. Historische und literarischeWertungen aus fünf Jahrhunderten. Frankfurt/M.: Vervuert. Juan–Navarro, Santiago. 1991–1992. En busca de la utopía: La novela como alegoría de lanación en Cristóbal Nonato de Carlos Fuentes. En: Explicación de Textos Literarios 20, 1, 24-46. Kohut, Karl. 1993. Ein "Mestizaje" ohne Nabel – Oder wie der Europäer zum Amerikaner wird.
Anmerkungen zu zwei Romanen von Abel Posse. En: Sonja M. Steckbauer y Kristin A. Müller(eds.). 500 Jahre Mestizaje in Sprache, Literatur und Kultur. Salzburg: BibliothecaHispanolusa, 44-71. Konetzke, Richard (ed.). 1953. Colección de documentos para la historia de la formación socialen Hispanoamérica. Vol. I: 1493–1592. Madrid: Consejo Superior de InvestigacionesCientíficas. König, Hans–Joachim. 1992. Die Entdeckung und Eroberung Amerikas: 1492–1550. Freiburg(Breisgau)/Würzburg: Ploetz. Matzat, Wolfgang; Marga Graf y Michael Rössner (eds.). 1992. Kolumbus und dielateinamerikanische Identität. Kassel: Reichenberger. Mendoza, José Rodolfo. 1996. El rostro oculto del almirante. Valencia: Colección narrativa. Menton, Seymour. 1992. Christopher Columbus and the New Historical Novel. In: Hispania 75,930-940. —. 1993. Latin America's New Historical Novel. Austin: University of Texas Press. More, Thomas. 1976 [1516]. Utopia. Leipzig: Reclam. Morison, Samuel Eliot. 1991. El almirante de la mar océano. Vida de Cristóbal Colón. México,D.F.: Fondo de Cultura Económica. Ortega, Julio. 1988. Cristóbal Nonato de Carlos Fuentes. En: Vuelta 12, 139, 46-49. Poot Herrera, Sara. 1991. Cristóbal Nonato, novela irreverente del descubrimiento. En:Literatura Mexicana 2, 2, 463-470. Posse, Abel. 1991 [1983]. Los perros del paraíso. México, D.F.: Diana. —. La novela como nueva crónica de América. Historia y mito. En: Karl Kohut (ed.). Deconquistadores y conquistados. Realidad, justificación, representa-ción. Frankfurt/M.: Vervuert1992, 249-255. Roa Bastos, Augusto. 1989. Una utopía concreta: La unidad iberoamericana. En: HeinzDieterich (coord.). Nuestra América contra el V Centenario. Emancipa-ción e identidad deAmérica Latina. Bilbao: Txalaparta, 165-184. —. 1992. Vigilia del almirante. Buenos Aires: Sudamericana. Romero de Nohra, Flor. 1981. Roa Bastos o la historicidad en la narrativa. En: Boletín Culturaly Bibliográfico 18, 2, 53-60. Rose, Sonia. 1991. La impugnación de la historia: dos novelas de Abel Posse. En: ForoHispánico 1, 9-20. Rössner, Michael. 1988. Auf der Suche nach dem verlorenen Paradies. Zum mythischenBewußtsein in der Literatur des 20. Jahrhunderts. Frankfurt/M.: Athenäum. — (ed.). 1992a. Encuentro y desencuentro 1492. Vorträge der Sektion "1492" des DeutschenHispanistentags, Göttingen 1991. Kassel: Reichenberger. —. 1992b. "Nuestra América" und das "Exotische Europa". 1492 in der lateinamerikanischen Perspektive des letzten Jahrhunderts am Beispiel von Abel Posses Roman Los perros delparaíso. En: Matzat/ Graf/ Rössner 1992, 45-58. Shaw, Donald L. 1993. Columbus and the Discovery in Carpentier and Posse. In: RomanceQuarterly 40 (3), 181-189. Sklodowska, Elzbieta. 1990. El (re)descubrimiento de América: la parodia en la novelahistórica. En: Romance Quarterly 37(3), 345-352. —. 1993. Parodia y (meta)historia: la novelística de Abel Posse. En: Ainsa 1993, 266-271. Steckbauer, Sonja M. 1997a. Sprachliche Kreationen in Carlos Fuentes' Cristóbal Nonato. En:Perry Reisewitz (ed.). Kreativität. Bonn: Romanistischer Verlag, 170-179. —. 1997b. Auf den Spuren von Columbus durch den historischen Roman Lateinamerikas. En:Agora (Eichstätt) 2, 13, 41-44. Todorov, Tzvetan. 1987. La Conquista de América. La cuestión del otro. México: Siglo XXI. Urbina, José Leandro. 1994. La nueva novela histórica latinoamericana: El descubrimientorevisitado en Roa Bastos, Carpentier y Posse. Washington, D.C.: Catholic University ofAmerica. Velayos Zurdo, Oscar L. 1990. Historia y utopía en Alejo Carpentier. Salamanca: Universidadde Salamanca.
1. Se ha publicado una versión breve de este artículo en alemán: “Auf den Spuren vonColumbus durch den historischen Roman Lateinamerikas.” In: AGORA. Zeitschrift derKatholischen Universität Eichstätt, 1997, 2 (13), 41-44.
2. También las otras obras aquí tratadas se caracterizan por tener como protagonistas personajesfamosos de los cinco siglos pasados, especialmente la de Posse, donde Marx se esconde detrásde un lansquenete con el nombre "Mordecai".
3. Cabe mencionar que, según el mismo autor, El Quijote es el libro preferido deintertextualización en su obra; por ejemplo, lo encontramos también en Yo el Supremo,perteneciendo éste con unos textos de Shakespeare a la bibilioteca de su madre. Véase Romerode Nohra 1981, 55.
4. “Se puede avanzar hacia el futuro de espaldas, hacia atrás. Eso es lo que yo hago: todas misnovelas están contadas hacia atrás." Entrevista con Augusto Roa Bastos, realizada por Sonja M.
Steckbauer, el 10 de septiembre de 1997, en Asunción, Paraguay.
5. Entre la innumerable cantidad de estudios acerca de la biografía de Cristóbal Colón, véase enla bibliografía una pequeña selección subjetiva por ser influenciada por nuestro tema de trabajo.
6. Cf. La alusión al rostro desconocido de Colón en la novela de Carpentier: “Y ninguna[estatua] se parecerá a mí, porque salido del misterio volví al misterio sin dejar huella pintadao dibujada de mi humana figura.” (Carpentier 1979, 158) 7. Cabe menionar que en la novela de Posse, que veremos más abajo, la búsqueda del paraísofue la única meta de Colón, al decir: “-Yo creo que soy el único que busca el Paraíso y tierraspara los injustamente perseguidos.” (Posse 1991, 127) 8. Concordamos con Kohut (cf. 1993, 64) sobre el tono optimista del final de la novela, mientrasque Menton (cf. 1993, 65) lo interpreta de manera pesimista. 9. Sobre el tema de “La ficcionalización de la historia en Los perros del paraíso”, véaseFajardo 1993.
10. La novela fue publicada en 1987.
11. Veamos un ejemplo que a la vez da prueba de la parodia en Abel Posse (sobre el tema,véanse también Sklodowska 1990 y 1993): “Colón, como la mayoría de los argentinos, era unitaliano que había aprendido español. Su idioma era necesariamente bastardo, desosado,agradablón y aclaratorio como el que abunda en la literatura del Río de la Plata. Colón decíapiba, bacán, mishiadura, susheta, palabras que sólo retienen los tangos y la poesía lunfarda. Ensu relación con Beatriz de Arana, en Córdoba, se le pegó el famoso ché” (Posse 1991, 65).
12. Para más ejemplos de la impresionante creación lingüística en esta obra así como posiblesexplicaciones, véase Steckbauer 1997a.
13. “[.] el niño masculino que nazca precisamente a las 0:00 horas del día 12 de octubre de1992 y cuyo nombre de familia, [.] más semejanzas guarde con el Ilustre Navegante seráproclamado HIJO PRODIGO DE LA PATRIA [.]. De manera CIUDADANOS que si suapellido por pura casualidad es Colonia, Colombia, Columbiario, Colombo, [.] o Santospirito[.] (Fuentes 1987, 13s.).
14. Como ejemplo, citaremos la mención de Alejo Carpentier en la obra de Abel Posse (1991,119): “(Por eso yerra el gran Alejo Carpentier cuando supone una unión sexual, completa ylibre, entre el navegante y la Soberana. La noble voluntad democratizadora lleva a Carpentier aese excusable error. Pero es absolutamente irreal. [.])”

Source: http://www.sonjasteckbauer.at/wp-content/uploads/2009/02/artikel-colon-1999.pdf

Asi quick reference guide

ASIFlex Quick Reference Guide Over-the-Counter Medicine As of January 1, 2011 , The Health Care Reform legislation has directed that many over the counter (OTC) medications will no longer be reimbursable with Flexible Spending Account funds, unless purchased in conjunction with a physician’s prescription. Following is a sample list of OTC medicine categories affected by these changes:

Bwt1092006.qxd

B I O T E C H ’ S M O S T R E S P E C T E D N E W S S O U R C E F O R O V E R 1 5 Y E A R S T H E D A I L Y B I O T E C H N O L O G Y N E W S P A P E R KAI’s PKC Program Nabs Tioga’s Series A Round: $24M $340M Deal With Sankyo For Phase IIb Trial Of IBS Drug KAI Pharmaceuticals Inc. signed a potential $340 mil-Six months after licensing a promising early stagelion dea

Copyright © 2010-2014 Drugstore Pdf Search